ESCOJE TUS RELACIONES

En el rico refranero español uno de ellos dice: «Dime con quién andas y te diré quién eres». Ello quiere decir que te van a catalogar según con quién te relaciones. Pero que también adoptarás conductas de acuerdo a esa relación. Y, además, que aprenderás sus costumbres y hábitos.

El refrán aparece ya en la magistral novela de Miguel de Cervantes  Don Quijote de la Mancha (1615), si bien la forma de expresión varía de acuerdo al hablar de entonces: Dime con quién andas, decirte he quién eres”. Aparece también en Blasco de Garay (1632) en sus Cartas de refranes. Y también en la forma: «Dime con quién andas, hijo, y te diré quién eres», en La vida del Buscón llamado don Pablos (1622), de Francisco de Quevedo. (Blogs 20 minutos, Alfred López).

El escritor del libro de Proverbios (1015 a 975, Salomón), libro considerado como uno de los siete libros denominados de la sabiduría o poéticos, concreta un poco más y determina las consecuencias que tendremos dependiendo de las personas con las que nos relacionemos. Dice Salomón: «El que anda con sabios sabio será, mas el que se junta con necios será quebrantado» (Pr. 13:20 VRV 60). Otra versión de la Biblia dice: «Anda con sabios y te harás sabio; quien se junta con necios se perjudica» (BJ 2009), o se «encontrará mal» (La Bible œcouménique).

Aquí hay dos tipos de persona con las que podemos relacionarnos: el sabio y el necio; o lo que es lo mismo, el que te puede beneficiar y el que te puede perjudicar. Ahora, aquí cabe hacerse una pregunta: ¿quién es uno y quién es otro?

El sabio

  • Según el diccionario, el sabio puede ser una persona que posee unos amplios conocimientos sobre una materia o técnica: «sabe mucho de informática»
  • También es una persona que muestra buen juicio, prudencia y madurez en sus actos y decisiones.

Yo, de forma personal, me inclino por la segunda definición porque, para mí, no se trata de saber mucho, sino de aplicar bien lo que sabemos. Lamentablemente hay muchas personas que tienen muchos conocimientos, pero esos conocimiento los aplican para hacer daño. Por tanto, no son sabios. La enseñanza es que, si yo me acerco al sabio y me relaciono con esa persona, aprenderé de su sabiduría y me beneficiaré de ello. La sabiduría nos dotará de la capacidad para unir nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, que nos hará tener una conducta madura y equilibrada.

El necio

  • Este tipo de persona se define como ignorante (tonto, en francés) y que no sabe lo que podía o debía saber. Es un imprudente, falto de razón, terco y porfiado en lo que hace o dice. Por tanto, su ignorancia, imprudencia y terquedad le llevará a hacer cosas perjudiciales para él y para los que se relacionan con él.

Por esta razón, tu relación con este tipo de personas te traerá quebranto y dolor a tu vida y, los que te vean con él, te catalogarán igual que a él. Dime con quién andas y te diré quién eres.

Soy consciente que como creyente, el mandamiento recibido del Señor es que ame a mi prójimo como a mí mismo, porque todas las personas con las que me relaciono son mi prójimo, pero yo tengo la libertad de relacionarme con aquellas que añadan valores y enriquezcan mi vida. Ama a todas las personas con las que te relacionas, respétalas como te gustaría que te respetaran a ti, pero selecciona con las que te relacionas, y elige aquellas que te aporten sabiduría para tener una vida íntegra, madura y equilibrada.

Tu vida y tu reputación quedarán afectadas dependiendo con quién te relaciones